Cómo redactar buenos requisitos de software (con ejemplos)
- Arunabh Satpathy
- 14 de octubre de 2024
- 8 minutos
Los requisitos de software son descripciones detalladas de las características, funcionalidades y limitaciones de un sistema de software. Sirven de guía para los desarrolladores y de herramienta de comunicación para las partes interesadas. Los requisitos se dividen en dos categorías principales:
- Requisitos funcionales: describen los comportamientos o funciones específicos que debe realizar el sistema.
- Requisitos no funcionales: especifican los criterios relativos al rendimiento, la seguridad y la usabilidad del sistema, entre otros.
Unos requisitos bien redactados permiten alcanzar un entendimiento común de los objetivos del proyecto, reducen los malentendidos y ayudan a controlar la desviación del alcance. Además, constituyen la base para las pruebas y la validación, garantizando que el producto final cumpla con los objetivos previstos. Una recopilación y gestión eficaces de los requisitos son fundamentales para el éxito del proyecto, ya que influyen directamente en el tiempo de desarrollo, los costes y la satisfacción general de los usuarios.
A continuación se presentan algunos ejemplos de requisitos para diversos sectores:
Requisito | Tipo de requisito | Sector |
|---|---|---|
El sistema debe permitir el acceso a los historiales médicos completos de los pacientes, como los resultados de las pruebas, los médicos y el historial clínico. | Funcional | Atención sanitaria y dispositivos médicos |
El sistema debe cumplir con las normas PCI-DSS para la gestión de pagos. | No funcional | Banca y seguros |
El sistema debe permitir la autorización basada en roles para los empleados con distintos niveles de autorización. | Funcional | Gobierno y Defensa |
El sistema debe poder gestionar una carga máxima de 10 000 usuarios simultáneos. | No funcional | Proveedores de servicios y tecnología |
El sistema debe cumplir con las normas de seguridad ISO 26262 y ASPICE para el software de a bordo. | No funcional | Ingeniería de productos para los sectores de la automoción y la aeronáutica |
Índice
Artículos relacionados
1. Identificar a las partes interesadas y recabar opiniones
El primer paso es elaborar una lista exhaustiva de las personas o grupos que participan en el proyecto. Esto incluye a los usuarios finales, los responsables, los desarrolladores, el personal de control de calidad y el servicio de atención al cliente.
Para recabar opiniones, utiliza técnicas como entrevistas, encuestas o talleres con el fin de obtener diferentes puntos de vista de las partes interesadas. En este punto, puedes recurrir a una herramienta de preguntas frecuentes para refrescar la memoria y ampliar tus ideas.
Documenta la función, las expectativas y las inquietudes de cada parte interesada. Esta información te ayudará a priorizar los requisitos y a garantizar que se tengan en cuenta todos los puntos de vista relevantes.
También puedes utilizar la IA para identificar las necesidades de las partes interesadas. Por ejemplo, puedes utilizar una herramienta como Copilot4DevOps, que cuenta con varias funciones útiles:
- Asistente de preguntas y respuestas: Fomenta una comunicación clara y una recopilación exhaustiva de requisitos, y potencia la participación de las partes interesadas mediante la generación de preguntas y respuestas con indicaciones específicas para temas concretos.
- Obtención de requisitos: Obtener requisitos de alta calidad a partir de los datos de las tareas. Esto ayuda a cubrir las lagunas que no han sido abordadas por todas las partes interesadas durante la entrevista.
- Generador de documentos: Crea documentos de requisitos, como los documentos de requisitos de negocio (BRD), a partir de tareas con un solo clic.
- Las 6 C: Evalúa un requisito en función de su claridad, concisión, exhaustividad, coherencia, corrección y concreción.
- PABLO: Los criterios PABLO constituyen un marco para evaluar tareas o proyectos basado en cinco factores:
- Objetivo (la razón de ser de la tarea)
- Ventaja (el beneficio que ofrece)
- Beneficios (los resultados positivos)
- Durabilidad (la duración de su efecto)
- Gasto (el coste que supone)
Esto ayuda a tomar decisiones fundamentadas, al tener en cuenta múltiples aspectos relacionados con el valor y la viabilidad.
- INVERTIR: El criterio INVEST es una guía para crear historias de usuario eficaces en el desarrollo ágil, centrada en seis atributos:
- Independiente (se puede desarrollar por separado)
- Negociable (sujeto a negociación)
- Valioso (aporta valor al usuario)
- Estimable (se puede calcular)
- Pequeño (de tamaño manejable)
- Comprobable (se puede comprobar)
Esto garantiza que las historias de usuario sean claras, viables y realizables.
- MoSCoW: El método MoSCoW es una técnica de priorización que clasifica los requisitos en cuatro grupos:
- Imprescindible (fundamental)
- Debería (importante, pero no imprescindible)
- Podría tener (sería deseable, pero no es imprescindible)
- No tendrá (el menos crítico)
Esto ayuda a priorizar eficazmente las tareas en función de su importancia para el éxito del proyecto.
- SWOT: El análisis DAFO es una herramienta de planificación estratégica que identifica las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas de una organización, un producto o un servicio.
2. ¿Cómo redactar requisitos de calidad?
La redacción de unos buenos requisitos es un proceso en el que intervienen numerosas disciplinas y profesionales de DevOps.
A continuación te presentamos 10 pasos para redactar unos buenos requisitos de software:
1. Identificar a las partes interesadas y recabar opiniones
El primer paso es elaborar una lista exhaustiva de las personas o grupos que participan en el proyecto. Esto incluye a los usuarios finales, los responsables, los desarrolladores, el personal de control de calidad y el servicio de atención al cliente.
Para recabar opiniones, utiliza técnicas como entrevistas, encuestas o talleres con el fin de obtener diferentes puntos de vista de las partes interesadas. En este punto, puedes recurrir a una herramienta de preguntas frecuentes para refrescar la memoria y ampliar tus ideas.
Documenta las funciones, expectativas y preocupaciones de cada parte interesada. Esta información te ayudará a priorizar los requisitos y a garantizar que se tengan en cuenta todos los puntos de vista relevantes.
También puedes utilizar la IA para identificar las necesidades de las partes interesadas. Por ejemplo, puedes utilizar una herramienta como Copilot4DevOps Plus, que cuenta con varias funciones útiles:
- Asistente de preguntas y respuestas: Fomenta una comunicación clara y una recopilación exhaustiva de los requisitos, y potencia la participación de las partes interesadas mediante la generación de preguntas y respuestas con indicaciones específicas para temas concretos.
- Obtención de requisitos: Obtener requisitos de alta calidad a partir de los datos de las tareas. Esto ayuda a cubrir las lagunas que no han sido abordadas por todas las partes interesadas durante la entrevista.
2. Define el problema
abordar el problema utilizando técnicas como los«5 porqués».Al preguntar repetidamente «por qué» tras cada respuesta, se puede descubrir el problema subyacente.
Una vez identificado el problema subyacente, describe la situación actual y el resultado deseado. Esta descripción debe ser clara, concreta y contar con el consenso de todas las partes interesadas.
3. Describir las características y funcionalidades generales
Para definir con precisión las funciones que necesita tu software, elabora una lista de posibles funciones y utiliza técnicas como MoSCoW, PABLO o INVEST para priorizarlas.
También puedes utilizar la IA para generar características a partir de los datos de los elementos de trabajo, tal y como se muestra.
4. Establecer requisitos concretos y aplicables
A continuación, elabora una lista general de tareas pendientes del producto o de funcionalidades para organizar estas ideas. Para cada funcionalidad, define tanto los requisitos funcionales como los no funcionales. Utiliza técnicas como los criterios SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos definidos) para garantizar que cada requisito esté bien definido y sea viable.
Una vez más, documenta tus requisitos y utiliza plantillas si es necesario. La documentación ayuda a determinar si se ha cumplido el requisito una vez implementado.
5. Establecer prioridades entre los requisitos
Establecer prioridades ayuda a gestionar el alcance del proyecto y garantiza que las funcionalidades más importantes se implementen en primer lugar. Utiliza métodos de priorización como el análisis DAFO, el modelo Kano o la puntuación ponderada para priorizar los requisitos de manera que se satisfagan las necesidades del proyecto.
A la hora de establecer prioridades, ten en cuenta factores como el valor empresarial, el impacto en los usuarios y la complejidad de la implementación. La participación de las partes interesadas clave ayuda a mantener el enfoque en los objetivos del proyecto. Documenta los motivos que justifican las decisiones de priorización para proporcionar contexto de cara a futuras consultas y gestionar las expectativas de las partes interesadas.
6. Revisar los requisitos con las partes interesadas
Revisa los requisitos con las partes interesadas para asegurarte de que estén completos y sean correctos. Utiliza técnicas como simulaciones, grupos de discusión o inspecciones para revisar los requisitos y recabar opiniones.
Documenta todos los comentarios y las decisiones tomadas durante las revisiones. Esta documentación ayuda a realizar un seguimiento de los cambios y a comprender la evolución de los requisitos a lo largo del proyecto.
7. Perfeccionar y aclarar en función de los comentarios recibidos
Antes de continuar, aclare con las partes interesadas cualquier requisito ambiguo o confuso, así como cualquier modificación de los mismos, para garantizar que todas las partes implicadas estén de acuerdo con el producto final.
Resuelva cualquier conflicto o discrepancia entre las necesidades de las distintas partes interesadas mediante el diálogo y la negociación. Actualice el documento de requisitos para reflejar cualquier cambio. Este proceso iterativo ayuda a garantizar que los requisitos reflejen con precisión las necesidades de las partes interesadas.
8. Crear una aplicación sin código
Documente las hipótesis relacionadas con el entorno técnico y de mercado del proyecto, los recursos disponibles y el comportamiento previsto de los usuarios. Identifique también de forma explícita las restricciones del proyecto, como el presupuesto, los plazos o las limitaciones tecnológicas.
Si es necesario, utiliza una herramienta de gestión de documentos como DMS de Modern Requirements. Te permite cargar, descargar, archivar y recuperar documentos, así como gestionar las carpetas en las que los guardas.
Indique claramente cualquier dependencia de factores o sistemas externos que puedan afectar al proyecto.
Comunique todas estas dependencias, limitaciones y supuestos a las partes interesadas clave.
9. Incluye diagramas o maquetas pertinentes
Utiliza diagramas como diagramas de casos de uso, diagramas de actividades o diagramas de secuencia para ilustrar procesos complejos, flujos de trabajo o interacciones entre sistemas. Incluye también esquemas funcionales o maquetas para ofrecer una representación visual clara de la interfaz de usuario.
Utilizar una herramienta de diagramación como la que ofrece Modern Requirements para crear requisitos a partir de diagramas y viceversa.
También puedes generar diagramas a partir de elementos de trabajo utilizando las funciones de creación de diagramas basadas en IA de herramientas como Copilot4DevOps. Entre ellos se incluyen diagramas como diagramas de Gantt, diagramas de flujo, gráficos circulares, etc.
10. Establecer un proceso para gestionar los cambios en los requisitos
Una vez lanzado un proyecto, el proceso de DevOps tiene como objetivo recabar opiniones sobre las próximas actualizaciones del software. En concreto, se trata de crear un proceso formal para gestionar los inevitables cambios, errores o modificaciones de los requisitos del software derivadas de la evolución del mercado. También hay que estar abierto a canales informales de retroalimentación, como comentarios personales o opiniones de los usuarios.
3. ¿Cuáles son los errores más comunes a la hora de redactar los requisitos de un programa informático?
Si tienes en cuenta los errores más comunes a la hora de redactar los requisitos de software, podrás mejorar la calidad de tu producto. Hay varios errores habituales que pueden provocar retrasos en el proyecto, malentendidos e incluso fallos en el producto. Estos son algunos de los errores más frecuentes:
- Falta de objetivos claros: Esto puede provocar desviaciones del alcance, retrasos y sobrecostes. Defina claramente los objetivos del proyecto utilizando los criterios SMART (específicos, medibles, alcanzables, relevantes y con plazos definidos) y revíselos periódicamente a lo largo del ciclo de vida del proyecto.
- Lenguaje ambiguo: El uso de un lenguaje impreciso puede acarrear numerosos problemas posteriores para otras partes interesadas. Ya se sabe que unos requisitos mal redactados son la causa principal del 50 % de los defectos de los productos y del 80 % de las tareas de reelaboración en los proyectos.
- No pasar por alto los requisitos no funcionales: Incluye tanto los requisitos funcionales como los no funcionales (por ejemplo, seguridad, escalabilidad, rendimiento) con métricas concretas. Pide a varias partes interesadas que los revisen para garantizar su claridad. Por supuesto, aprender a redactar requisitos no funcionales es una habilidad en sí misma.
- Escribir «cómo» en lugar de «qué» e ignorar el punto de vista de los usuarios: céntrate en describir los resultados deseados en lugar de centrarte en los detalles de implementación. Crea perfiles de usuario e incluye historias de usuario para ilustrar los requisitos desde el punto de vista del usuario.
- Falta de verificabilidad: los requisitos no verificables generan errores, retrasos y expectativas no cumplidas por parte de las partes interesadas. La falta de verificabilidad implica que los evaluadores no podrán detectar discrepancias entre las necesidades de las partes interesadas y los resultados del proyecto.
Por lo tanto, asegúrate de que cada requisito sea cuantificable y comprobable, incluidos los criterios de aceptación.
4. Unos buenos requisitos de software marcan la diferencia
Los requisitos de software constituyen la columna vertebral del desarrollo, ya que determinan las funcionalidades y los estándares de rendimiento que son fundamentales para una implementación satisfactoria. Unos requisitos bien definidos evitan malentendidos, permiten controlar el alcance del proyecto y garantizan que el software satisfaga de manera eficaz las necesidades de la empresa y de los usuarios.






















